Le exigen acción a Pesquera por los escándalos en el 9-1-1
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Luis Benítez, presidente de la Unión de Trabajadores de las Comunicaciones de Puerto Rico( CWA), le exigió hoy al secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, una investigación formal sobre diversas irregularidades y conducta impropia en el Sistema de Emergencias 9-1-1, destapadas por la agencia Inter News Service (INS).

Benítez busca una reunión urgente con Pesquera, que no ha sido posible hasta ahora. / Inter News Service – captura de imagen de Facebook.

La investigación debe abarcar tanto al despedido director Héctor Torres Calderón como a su subdirector y actual comisionado interino José García, manifestó Benítez.

“En junio 2017 la Unión denunció los aumentos ilegales de salario que Torres Calderón otorgó en su nómina de confianza en violación a la Orden Ejecutiva del Gobernador y a la Ley 3-2017, conocida como Ley para atender la crisis económica, fiscal y presupuestaria para garantizar el funcionamiento del Gobierno de Puerto Rico”, afirmó el sindicalista.

Entre esos aumentos, agregó, se incluye un aumento de $30,000 al año para García. La pasada administración y en otras anteriores se ha dejado la subdirección vacante por ser innecesaria. Torres Calderón y García son amigos de la infancia.

García había sido despedido de director legal de la entonces Oficina del Procurador de la Salud, durante la administración de Luis Fortuño, por una serie de incidentes que le hicieron perder “la confianza” del entonces procurador Carlos Mellado.

Benítez aseguró que denunció a tiempo la falta de preparación en la temporada de huracanes, “asunto que fue atendido gracias a la intervención del pasado miembro del interés público en la desaparecida Junta de Gobierno del Sistema 9-1-1, ingeniero Manuel Rolón”.

Esta junta fue disuelta con la nueva ley que crea la sombrilla de seguridad pública.

Según dos fuentes de INS, Torres Calderón y García se emborracharon durante un viaje oficial a Vieques. García habría insultado entonces con palabras soeces a Mellado cuando de casualidad se lo encontró en Vieques, y le reclamó que le explicara por qué había perdido su confianza en él. Torres Calderón apenas podía mantenerse en pie. La Fortaleza supo del incidente ocurrido en abril días después, pero no hizo nada hasta que otra serie de situaciones le colmaron la paciencia y hace par de semanas finalmente decidió despedirlo.

“Nuestra organización, ha sostenido en innumerables ocasiones que el Sistema 9-1-1 lleva años siendo saqueado por políticos de turno cuyo interés personal y politiquero ha ido por encima del interés del país. Héctor Torres no estaba preparado para atender una agencia tan vital para la seguridad del país como el Sistema 9-1-1. Desde el cuatrienio pasado no ha llegado un jefe al Sistema que realmente esté comprometido con el mismo”, denunció el dirigente de los trabajadores del 9-1-1.

Benítez solicitó una reunión con Pesquera “para discutir entre otros asuntos, las cualificaciones necesarias que el próximo Comisionado del Sistema 9-1-1 debe poseer”. Entre los criterios destacan “la experiencia, compromiso y pasión por el Sistema 9-1-1”.

Este indicó que el ahora Negociado del 9-1-1, bajo la sombrilla del Departamento de Seguridad Pública (DSP), enfrenta “el desvío de fondos 9-1-1 para cuadrar el fondo general, asunto que ha continuado pese a las denuncias de la Unión y que es una clara violación a las leyes federales”.

Igualmente esa agencia tiene aun una deuda millonaria con cerca de 40 municipios integrados para atender emergencias en el país.

“Esta deuda ha llevado a que estos reduzcan sus operaciones de emergencia y aumente el tiempo de respuesta a la ciudadanía”, afirmó Benítez.

Por otro lado, hay querellas e investigaciones de la Federal Communications Commission (FCC), la Oficina de ética Gubernamental, la Oficina del Contralor sobre actuaciones ilegales ocurridas desde el año 2015, explicó.

Dijo el sindicalista que la agencia pierde millones de dólares al año “al no fiscalizar adecuadamente las compañías de telecomunicaciones y al no actualizar los procesos de cobro para que las nuevas tecnologías que puedan general llamadas 9-1-1” y por las cuales debe pagar un impuesto.

Esta tarea era de máxima prioridad para la anterior junta de gobierno, ahora disuelta, y por ello nombró a Verónica Muñoz como Auditora Principal del Sistema 9-1-1. Este nombramiento fue torpedeado por el renunciante Torres Calderón.

“La Unión aguarda una respuesta de Pesquera y espera poder colaborar con el mejoramiento del Sistema 9-1-1”, manifestó Benítez.

Torres Calderón enfrenta una investigación de la Oficina de Etica Gubernamental luego que INS publicara que el dinero que debió pagar a esa Oficina por haber hecho un nombramiento ilegal, se lo pidió a 11 empleados y un contratista.

En reciente conversación con INS, Pesquera admitió que no sabe nada de lo que está pasando en esa agencia bajo su supervisión pues él llegó en mayo. Tampoco sabía de la estela de controversias que su nuevo comisionado interino –García- había dejado por su paso en la Oficina del Procurador de la Salud. INS