Daño colateral, McGregor-Mayweather sepulta uno de los últimos adioses de leyenda latina

Publicado: Agosto 23,2017 2:05pm
Daño colateral, McGregor-Mayweather sepulta uno de los últimos adioses de leyenda latina

No en balde Oscar de la Hoya odia tanto la pelea entre Floyd Mayweather y Connor McGregor. Si este espectáculo de feria le ha robado el trueno publicitario al esperado encuentro de Canelo Alvarez contra Gennady Golodkin, imaginen lo que hará con la penúltima presentación de Miguel Cotto: la va a enterrar por completo.

Y es una lástima. La velada de Pago Por Ver de SHOWTIME está acaparando la atención de una manera que hace imposible una competencia digna con la de HBO donde Cotto combatirá en Carson, California, por un sexto título del mundo contra Yosihiro Kamegai. Que nadie lo dude, este choque mereció mejor suerte.

Después de todo, estamos hablando de un boxeador que va camino al Salón de la Fama del Boxeo, el único puertorriqueño que ha conquistado fajas en cuatro divisiones -junior welter, welter, junior mediano y mediano- y con una hoja de servicios de las que no se ven hoy en día al enfrentar a los mejores de su era, desde Floyd Mayweather hasta Manny Pacquiao.

No va a Cotto (40-5, 33 KO) a un paseo de alfombra roja. Kamegai (27-3-2, 24 KO) es de esos que sin poseer muchos recursos técnicos suele acosar a sus oponentes con altos volúmenes de golpes. Basta ver sus peleas contra Robert Guerrero y Jesús Soto Karass para advertir el fuego donde se está metiendo el boricua.

Una semana antes o una después y esta cita habría recibido otro tipo de atención, otra clase de recibimiento. ¿Quién habla de ella? Muy pocos. Por supuesto que será vista por aquellos contrarios a pagar la suma de $100 del Pago Por Ver de la velada semicircense, aunque el daño está hecho.

El estruendo de Mayweather-McGregor ha sido ensordecedor, como la furia de un río crecido. Que si dijeron esto, que si el peso de los guantes, que si los récords de apuestas y ventas. Las cuatro conferencias de prensa y las ofensas sin freno surtieron su efecto, hicieron impacto directo en un público sediento de sangre.

Cotto nunca ha sido muy dado a las entrevistas y la prensa. Siempre ha preferido hablar con los puños y sus palabras de ahora quedaron sepultadas bajo la avalancha de la otra publicidad, de los otros vendedores de espejos y cuentas. A él nunca le fue bien en ese apartado. Más bien peleaba a la riposta social, en espera de las declaraciones rivales para responder con frases cortas, lacónicas. Esta guerra verbal la tenía perdida desde el principio.

Lo triste es que a Cotto no se le veía en el ring desde que cayera de manera rotunda en noviembre del 2015 a manos de Alvarez y quien sabe si se le vuelva a ver una vez más. Afirma que su última cita será en diciembre, eso si Kamegai no lo obliga al retiro adelantado.

En cualquier caso, Cotto merece el reconocimiento por sus 16 años de entrega, por sus buenos momentos y los otros no tanto, por haber representado a Puerto Rico y a los latinos en general de la mejor manera posible. Me atrevo a decir que pasará el 26 de agosto y sabremos su suerte al día siguiente, aunque recordaremos su carrera para toda la vida.

por:Jorge Ebro

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