¿Qué te quita el sueño?
La semana pasada tuve la oportunidad de conversar con un alto ejecutivo de una de las grandes empresas, no sólo de nuestro país, pero a nivel mundial. Mientras hablábamos de la situación económica de Puerto Rico y de las expectativas para el 2015, me dice: "What keeps you up at night?”
¿Qué me quita el sueño?
Esta pregunta tiene muchas contestaciones, pero estoy segura que cuando se le hace a un empresari@ o a un alto ejecutiv@ seri@, diligente y estructurad@, que trabaja con planes de desarrollo y crecimiento, la respuesta es bien simple e innegablemente común: la incertidumbre que vive nuestra Isla.
Los vientos que estamos sintiendo no son alentadores, vienen ráfagas de todos lados sentando las bases para un sal si puedes. Para delinear y darle nombre a algunas de las ráfagas que nos azotan tenemos:
- Casas acreditadoras que continúan degradando nuestro crédito.
- La amenaza de un IVA que aún cuando el mismo no se implemente de forma inmediata, la misma medida propone que a partir del 1ero de abril se sustituya el IVU del 7% al IVA del 16% o 17%.
- Un país en déficit que lleva meses sin lograr sus recaudos.
- Un país donde su clase profesional se está mudando de la Isla en busca de mejores oportunidades, seguridad familiar y mejores condiciones económicas y financieras.
- Una participación laboral de al menos un 40% en un país cada día más pobre.
Mientras tanto, observamos a un gobierno que se ha dedicado a asaltar a la clase trabajadora, profesional y empresarial de nuestro país. Sí, a ese casi 40% que se dedica a ser productivo y que el propio Gobernador tilda de embusteros, evasores y chanchulleros. Al grupo que precisamente paga impuestos, crea empleos y no vive en su casa como dependiente del Gobierno o mal utilizando los servicios públicos que nosotros mismos como parte del grupo pagamos.
Puerto Rico no tiene una lucha de clases, aún cuando reconozco que la pobreza es rampante y la inequidad es inaceptable. Puerto Rico lo que tiene es un gobierno incapaz de:
- Estructurar una política pública cónsona con nuestra realidad fiscal que nos permita premiar la producción y que castigue severamente la dependencia y la mediocridad.
- Ser transparente en su discurso, incapaz de lograr armonizar y crear un ambiente de estabilidad política y económica, para que aquellos que sí son estructurados puedan llevar a cabo planes de desarrollo, sin tener que esperar nuevamente un perdón, me equivoqué, o un tranquilo si "rápidamente revertí”.
- Lograr enmarcar un plan de desarrollo económico donde todos los sectores aporten.
- Llevar un mensaje claro donde impere la buena fe, pero sobre todo el deseo de que todos y todas logremos prosperar con equidad y justicia.
¿Qué me quita el sueño en las noches? El dolor de mi pueblo, la falta de sensatez del equipo ejecutivo, la falta de sinceridad, y liderato, la incertidumbre fiscal y política que hemos creado. Nosotros confiamos en gobernantes y en un gobierno que se fundó por el pueblo y para el pueblo, pero que lamentablemente no era el correcto para dirigirnos en estos vientos huracanados. Hoy estamos pagando las consecuencias con el insomnio, y el tener que aceptar que nos equivocamos.
Sí, porque el que se ha equivocado no es el gobierno con la sarta de impuestos en momentos de una depresión, o en los contratos otorgados y luego arrebatados por no haber llevado a cabo planes pilotos, o porque se dice lo incorrecto en el lugar y el momento incorrecto, como el "Me Vale” tan poco acertado y muy imprudente de parte de un Gobernante, o simplemente por utilizar un impuesto complicado que no se implanta en países depresivos que a su vez tiene altas tasas de impuesto sobre ingresos y donde la dependencia de una tercera parte de la población es la orden del día; sí gente por favor, comparemos chinas con chinas. Simplemente el que se equivoco es el pueblo y hoy pagamos con creces el voto de confianza brindado.
Hoy me mantiene despierta la incapacidad de este gobierno de lograr hacer algo correcto, en el lugar correcto y en el momento correcto. Y esto sí que me vale.
La autora es empresaria, abogada, desarrolladora de negocios, ex banquera y trabajó con orgullo como servidora pública.



