Funcionaria de Salud admite que proceso de compra de pruebas a empresa Apex no fue “normal”
Graciela Malavé, funcionaria de Salud y coordinadora interagencial en el COE por la emergencia del coronavirus, admitió hoy que el proceso de compra de un millón de pruebas por 38 millones de dólares a la empresa Apex "no estuvo correcto” ni fue "normal”.
Igualmente, desmintió las expresiones de la gobernadora Wanda Vázquez Garced en torno a su labor en el caso y dijo que sus declaraciones no fueron "correctas”, porque
"no evalué la orden de compra”.
Además, aseguró que "yo no aprobé la compra”, porque "no tenia criterio ni poder decisional”, tras lo cual responsabilizó a Adil Rosa Rivera, secretaria auxiliar de Administración en Salud de aprobar el contrato.
Durante una audiencia pública de la Cámara sobre la irregular compra de las pruebas salió a relucir también que ya había un contrato firmado cuando Malavé evaluó la compra en la agencia.
Según la empleada pública, el envío del formulario 113 a su escritorio (que implicaba corroborar que la compra estaba relacionada a la emergencia) conllevaba para ella una "instrucción” sobre lo que debía hacer.
Aclaró que "en términos del precio, yo no evalúo la compra. No sé de suplidores”.
Sobre el hecho de que el contrato ya estuviera firmado, afirmó que "yo no puedo decir que ese contrato estuviera firmado previo a yo verlo. Es posible que ya hubiera un contrato, pero yo entiendo que no debería ser, No puedo asegurar al cien por ciento de que ese contrato estaba anejado a la forma 113”.
Malavé indicó que "quien autoriza la compra es Adil Rosa Rivera, al no haber secretario y subsecretario”.
La funcionaria con diez años en Salud reclamó que "estoy quedando como la responsable de que esto hubiera ocurrido. Todo esta recayendo sobre mis hombros”.
Agregó que "yo estoy aquí por seguir instrucciones. Yo cumplí con mi función”.INS



