Junta de control fiscal se moverá a Washington para buscar recursos para salud
La junta de control fiscal comenzará a presionar en Washington para lograr recursos para el deteriorado sistema de salud que amenaza con quedar inoperante tan pronto como a finales de 2018.
El presidente de la jcf, José Carrión III, indicó en conferencia de prensa en Nueva York, al finalizar la sesión de hoy de la junta, que se relacionarán con la comisionada residente Jenniffer González para buscar esos recursos.
"Ya podemos empezar a que nos atiendan” en Washington, esto es, la Casa Blanca y el Congreso, para atender el problema que se avecina al sistema de salud, dependiente del Obamacare ACA), pero que se quedará sin recursos próximamente.
Además, el presidente Trump ha propuesto derogar el ACA y en sus planes no se contempla la especial disposición que tiene Puerto Rico en el estatuto, que recibió dineros en bloque que debieron durar hasta el 2019, pero que ya están prácticamente agotados.
Carrión reconoció que ahora, cuando finalmente pudo certificar el plan fiscal para la isla, podrán moverse en la dirección de ir resolviendo distintos problemas específicos de la isla, el primero será el de salud.
"Ya que le hemos dado Promesa” (ley que crea y administra la junta), dijo, es tiempo de continuar tratando de resolver los problemas.
Ana Matosantos, miembro de la junta, indicó que la liquidez es aun el grave problema de la Isla, y se protegerán servicios esenciales, como la educación, seguridad, la Universidad de Puerto Rico, la salud, y las pensiones, que sufrirán recortes escalonados de hasta 10% en aquellos que reciben $2,000 o más.
Por otro lado, dejó ver que el asunto de "servicios esenciales” es todavía un tema espinoso en cuanto a su definición. En ese sentido, aun le quedan conversaciones con el gobierno para delimitarlos.
La junta había propuesto al gobierno reducir $1,000 millones en el programa de salud Mi Salud, representando la salida de 700,000 nombres de la tarjeta de salud o reducirle la cubierta médica a los 1,600 millones de tarjetahabientes.
No obstante, el gobierno logró que se le permitiera reducir $300 millones a Mi Salud, mediante estrategias de eficiencia y ahorros y sin sacar a un solo paciente. Se supone que la propuesta del gobernador Ricardo Rosselló permita añadir más personas con los ahorros. Este plan le daría el poder al paciente para escoger a sus médicos y aseguradores.



