Escándalos de corrupción persiguen a gobiernos de República Dominicana, lo que levanta interrogantes sobre el derrotero que seguirá el mandatario electo
En la República Dominicana, los escándalos de corrupción han sido una característica de las últimas administraciones de gobierno en las recientes cuatro décadas.
El cinismo acerca de esta situación ha llevado a muchos dominicanos a decir que se sentarán tranquilamente a esperar cuál será el próximo escándalo cuando el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el presidente electo Luis Abinader tome posesión el próximo 16 de agosto.
Llueven las acusaciones por lavado de activos, malversación de fondos, enriquecimiento ilícito, desfalco al Estado, sobrevaluación de obras y peculado que salpican al mandatario saliente Danilo Medina.
La historia política reciente de la República Dominicana revela que desde el gobierno que encabezó Salvador Jorge Blanco por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en el periodo 1982-1986, pasando por el de Joaquín Balaguer del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) 1986-1996, Leonel Fernández por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) 1996-2000 y 2004-2012, Hipólito Mejía por el PRD 2000-2004 y sin excluir a Danilo Medina del 2012 hasta a la fecha, el país quedó marcado por escándalos de corrupción.
El fenecido expresidente Jorge Blanco, de 62 años, fue condenado a veinte años de prisión acusado por desfalco contra el Estado dominicano y otros actos de corrupción, además de que fue sentenciado al pago de multas e indemnizaciones por más de 172 millones de pesos.
Siendo la impunidad un mal característico en la política de la República Dominicana, en el caso denominado como "El juicio del siglo”. Jorge Blanco fue arrestado y solo permaneció dos meses en la cárcel.
La acusación fue por supuestamente haber patrocinado compras irregulares en las Fuerzas Armadas y por el mismo caso fueron condenados por desfalco y prevaricación el banquero Leonel Almonte, el secretario de las Fuerzas Armadas, Manuel Antonio Cuervo Gómez, y Juan Tomás Peña Valentín, proveedor de las Fuerzas Armadas.
Otros imputados en ese gobierno fueron José Michelén, director de Inespre, y Fulgencio Espinal, administrador de la Lotería Nacional. Ambos salieron subrepticiamente del país, huyendo a los juicios por corrupción.
Durante las últimas gestiones del fallecido presidente Joaquín Balaguer sonaron dos escándalos: el desfalco en Aduanas y el contrato con la empresa canadiense Hidro-Quebec.
En el año 1991, el gobierno de Balaguer se vio obligado a rescindir el contrato para la concesión, rehabilitación y exploración de redes eléctricas con el consorcio canadiense Hidro-Quebec, luego de denuncias por sobrevaluación del proyecto, superior a los 25 millones de dólares.
La empresa retiró 20 millones de dólares que el gobierno había depositado como garantía en un Banco de Nueva York, sin embargo, por el caso no hubo acusados ante la justicia.
Mientras en el año 1995, fue sometida a la justicia la directora de Aduanas, Anisia Rissi, y otras 21 personas acusadas por desfalco, por un monto de mil millones de pesos al Estado dominicano en el periodo 1990-1994, pero en el 2008 el grupo fue descargado luego de que Aduanas retirara la acusación.
También es de ingrata recordación el caso del Programa Eventual Mínimo de Empleos (PEME), que ha sido uno de los más sonados en República Dominicana, el cual involucró a cuatro dirigentes del PLD y funcionarios en el primer gobierno de esa organización encabezado por Leonel Fernández (1996-2000).
Fueron implicados Diandino Peña, Haivanjoe Ng Cortiñas, Simón Lizardo, Luis Incháusti, Noé Camacho, Grecia Peguero y León Antonio López Mata, acusados de malversar más de RD$1,000 millones.
El caso, sometido a la justicia durante el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004), se extendió hasta que el PLD regresó al poder en 2004. El nuevo gobierno no se interesó en seguir el caso, y los pocos condenados fueron indultados.
Con el regreso del PLD al poder, en 2004, nacieron otros escándalos de corrupción y la lista la encabeza Víctor Díaz Rúa, secretario de Finanzas del PLD, exdirector de INAPA y exministro de Obras Públicas, y en la actualidad uno de los principales acusados del caso de corrupción Odebrecht.
El Plan Renove fue otro de los grandes escándalos de corrupción, el cual involucró a un grupo de 14 políticos que fueron funcionarios del gobierno del expresidente Hipólito Mejía, los cuales fueron acusados por estafa contra el Estado.
Los involucrados fueron Antonio Marte, quien en las recientes elecciones resultó ganador de la senaduría de Santiago Rodríguez, así como Pedro Franco Badía, Fabio Ruiz Rosado. Además de Milcíades Amaro Guzmán, Francisco Antonio Pérez, Diógenes de la Cruz Castillo, Juan Julio (Johnny) Morales, Shlomo Ben-Tov (Sam Goodson) y Gervasio de la Rosa.
También estuvo implicado en este caso Blas Peralta, quien luego fue condenado a 30 años de prisión por el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mateo Aquino Febrillet, así como Antonio Reynoso (Padre Toño), Freddy William, Alfredo Pulinario y Ángel Rondón.
La pregunta que surge ahora tras las elecciones del pasado domingo es ¿cuál será el próximo escándalo de corrupción en República Dominicana?



