Consumo de bebidas gaseosas está vinculado con un mayor riesgo de muerte
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La carretera PR-173, por donde transitan diariamente cientos de automovilistas y la que utilizan muchos conductores para visitar lechoneras de la zona, se ha convertido en una trampa mortal debido a que podría colapsar después de que sufriera daños tras el paso del huracán María, en septiembre de 2017.

Y el peligro no es solo para los conductores, sino que también para los residentes del lugar, ya que, de colapsar esa parte de la carretera (poco después del kilómetro 28.5), podría producirse un deslizamiento de terreno que afectaría a varias viviendas.

La carretera, que ya no cuenta con el canal de cemento para que el agua caiga por alcantarillas o un lugar destinado para ese fin, presenta ya grietas en la vía que va de Aguas Buenas a Guaynabo.

Según Paola Rivera, quien diariamente usa la vía, ya algunos carros casi se han accidentado al tener que usar el carril contrario para evitar la zona peligrosa.

Además, advirtió que en plena temporada de huracanes y ante cualquier lluvia, la PR-173, que conecta Caguas y Aguas Buenas con Guaynabo y San Juan, podría colapsar y ceder.

La vía lleva dos años sin ser atendida y, al margen de la gravedad del problema con los automovilistas, también existe peligro para las casas que se ubican abajo de la carretera.

Con el huracán María, ya parte de la PR-173 colapsó en el lugar, lo que provocó un deslizamiento de tierras que llegó a una vivienda más abajo, que salvó de milagro.

Junto a esa residencia, hay otras viviendas que también corren peligro.

De acuerdo con vecinos, ya el municipio ha evaluado la situación del lugar, pero no hay "sentido de urgencia”, dijeron, para solucionar un problema que es "grave”, que se está dando en plena temporada de huracanes y que no se ha atendido en dos años ni siquiera con una solución temporal.

INS




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