Hombre planificó viaje paradisíaco con su esposa colombiana, con asesinato incluido

Publicado: Febrero 20,2018 9:25pm
 Hombre planificó viaje paradisíaco con su esposa colombiana, con asesinato incluido

A 10 meses de la desaparición en altamar de la colombiana Isabella Hellman, su esposo fue arrestado el martes en una corte federal de Miami por su supuesta vinculación con la muerte de su pareja de cuatro años y madre de su hija.

Lewis Bennett, de 41 años y oriundo del Reino Unido, ha sido acusado de asesinato en segundo grado dentro de la jurisdicción marítima y territorial de Estados Unidos, informó el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Miami en un correo electrónico.

Al momento de su arresto, Bennett se encontraba en una corte de Miami para escuchar su sentencia de siete meses de prisión y tres años de libertad condicional por transportar unas raras monedas de oro y plata, valoradas en más de $5,000, que habían sido robadas en 2016, un caso que llamó la atención de las autoridades la madrugada del pasado 15 mayo, el mismo día que se inició la búsqueda por Hellman.

Hellman, nacida en Bogotá pero residente de Delray Beach, en el condado Palm Beach, desapareció cuando estaba con su esposo en un viaje en bote que seguía la ruta St. Martin, Puerto Rico, Cuba y Key West (Florida), y cuyo propósito supuestamente era buscar un bote que un socio de Bennett llevaría luego a Australia.

Este tipo de viaje no era inusual para la pareja que se conoció mediante una página de internet y que, para ese momento, tenían tres meses de casados. Sin embargo, era el primer viaje que ambos hacían desde que había nacido su hija.

La madrugada de ese lunes 15 de mayo, Bennett llamó a la Guardia Costera para reportar que estaba abandonando su catamarán de 37 pies, Surf into summer, a unas 26 millas al oeste de las Bahamas debido a que la embarcación se estaba llenando de agua tras haber golpeado un objeto desconocido. En esa misma llamada, el hombre informó que no sabía dónde se encontraba su esposa.

El hombre fue rescatado a eso de las 4 de la mañana y trasladado a un aeropuerto en Marathon, en los Cayos de Florida.

De inmediato, la Guardia Costera inició la búsqueda de la colombiana de 41 años por un área de 4,980 millas cuadradas en el medio del mar pero esta fue suspendida después de cuatro días sin resultados. Hasta la fecha, la mujer no ha sido hallada.

Al ser entrevistado por agentes federales, Bennett contó que se había ido a dormir a las 8 p.m. de la noche anterior y su esposa se había quedado a cargo de operar el barco. Agregó que se despertó unas horas después tras sentir que algo había chocado el bote "por debajo” y al subir a cubierta, no encontró a Hellman por ningún lado.

De acuerdo con la acusación formal presentada el martes contra el británico, el catamarán presentaba daños en sus dos extremos que parecían "venir desde el interior del barco” y que, según expertos consultados, "no eran catastróficos”.

Un profesor de la Academia de la Guardia Costera de Estados Unidos consultado por el FBI, aseguró que la causa del hundimiento del catamarán no fue "por un daño accidental. Más bien, parece que el barco fue intencionalmente hundido”.

El académico agregó que la apertura de ambas escotillas "era inexplicable como un accidente y desafía los principios de la marinería prudente”.

Durante un interrogatorio, Bennett indicó que no había buscado la fuente de la inundación, ni había intentado evitar que siguiera entrando agua, pese a que pasaron —según las palabras del mismo hombre— entre 45 minutos y una hora entre que se despertó por el golpe hasta que abandonó el barco.

"Dado el entrenamiento y las capacidades marítimas de Bennett, el barco pudo haberse mantenido a flote si hubiera seguido procedimientos básicos para controlar el daño”, menciona el documento presentado en la corte.

Otro detalle que creó suspicacia en los investigadores es que el hombre admitió inicialmente no haber hecho ningún esfuerzo por localizar a su esposa. Ni encendió una luz de emergencia para iluminar el área e intentar verla, ni gritó su nombre en busca de respuesta, ni intentó buscarla cuando se alejó del barco en un bote salvavidas.

La acusación formal indica que en una declaración siguiente a las autoridades, Bennett cambió su respuesta y dijo que sí gritó el nombre de Hellman y que además arrojó una boya al agua para marcar el lugar del accidente y tiró un flotador.

Los investigadores también descubrieron que Bennett no había activado su teléfono satelital ni su localizador personal sino hasta que estaba en Cuba, lo que es una práctica inusual.

"El hecho de que Bennett esperó hasta el tramo final de su viaje para activar estos dispositivo es indicativo de que quería asegurarse de ser rescatado y sobrevivir después de matar a su esposa e intencionalmente hundir su catamarán”, concluye el texto.

Aunque personas cercanas dijeron al Palm Beach Post que la pareja había estado discutiendo últimamente porque Bennett quería que la familia se mudara a Australia, las autoridades argumentan que puede haber un interés monetario.

Si Hellman fuera declarada muerta oficialmente, el hombre se quedaría con la casa que compraron en la comunidad Pine Ridge de Delray Beach, un año antes de la desaparición de la colombiana, así como con cuentas bancarias a nombre de ella.

Dos semanas después de la misteriosa desaparición de su esposa, Bennett se llevó a la hija de ambos al Reino Unido sin ni siquiera informar a la familia de Hellman. Regresó poco después a Estados Unidos para solicitar que Hellman fuese declarada como fallecida.

En un documento entregado a mediados de febrero en una corte de Miami, los familiares de la colombiana manifestaron al juez James Lawrence King su deseo de volver a ver y cuidar a la hija de ambos.

En su última actualización en Facebook, Isabella Hellman aparece en una fotografía de espaldas con una cerveza en la mano y mirando a un muelle en la isla de Culebra, en Puerto Rico. La fotografía lleva el mensaje: "otro día en el paraíso (Puerto Rico)” y fue publicada el 2 de mayo a las 4:36 p.m.

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