Narcos financiaron fiestas sexuales de agentes de la DEA
WASHINGTON - Carteles extranjeros de la droga financiaron ‘fiestas sexuales’ a las que asistieron agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) cumpliendo misiones en otros países, afirman investigadores del Departamento de Justicia en un nuevo informe.
Un agente de policía extranjero alegó que "prostitutas pagadas por los capos de los carteles locales” fueron suministradas a los agentes de la DEA "en su alojamiento pagado por el gobierno, durante un período de varios años”, de acuerdo con el informe dado a conocer el jueves por la Oficina del Inspector General (OIG) de dicho departamento.
"Aunque algunos de los agentes de la DEA que participaron en estas fiestas lo negaron, la información en el expediente del caso sugirió que ellos tienen que haber sabido que las prostitutas que asistían a las mismas eran pagadas con fondos del cartel”, dijeron los investigadores de OIG.
Un agente especial supervisor de la DEA frecuentaba un "establecimiento de prostitución” durante su estancia en el extranjero, y "a menudo llevó a agentes que cumplían misión temporal a dicho establecimiento y les facilitó encuentros sexuales en el mismo”, de acuerdo con el informe.
Finalmente, siete de los 10 agentes investigados admitieron haber asistido a fiestas con prostitutas mientras estaban estacionados en el extranjero. La DEA les impuso penalidades que fueron de una suspensión de dos días a una suspensión de diez días, de acuerdo con el informe, mientras que uno de los agentes de filas fue hallado inocente de toda conducta impropia.
Los investigadores de la OIG concluyeron que al menos algunos de los incidentes no fueron investigados adecuadamente, mientras que la DEA dijo en su respuesta formal que "las investigaciones fueron hechas del modo apropiado a través del proceso disciplinario de la DEA para conductas impropias relacionadas”.
La DEA y otras agencias del Departamento de Justicia dijeron en respuestas formales que estaban de acuerdo en otros sentidos con las recomendaciones de la OIG.
El informe examinó la manera en que las agencias del Departamento de Justicia manejaban las alegaciones de conducta impropia y acoso sexuales hechas en contra de sus empleados. Al principio, afirmaron los investigadores de la OIG, ellos encontraron cierta resistencia.
"La habilidad de la OIG para llevar a cabo esta pesquisa se vio impactaba y demorada de modo significativo por las repetidas dificultades que tuvimos para obtener información relevante a las mismas de parte tanto del FBI como la de la DEA cuando iniciamos esta pesquisa a mediados del 2013”, señaló el informe.
Los investigadores reportaron haber hallado "relativamente pocas alegaciones de acoso sexual y de conducta sexual impropia entre los componentes policiales del Departamento reportadas durante los años fiscales que van del 2009 al 2012”, al mismo tiempo que señalaron algunos "problemas sistémicos significativos”. Los problemas reportados incluyeron falta de coordinación entre asuntos internos y seguridad de personal, así como informes incompletos.
En un caso mencionado por los investigadores, "los supervisores en el país de los agentes de la DEA estaban al tanto de varias ruidosas fiestas con prostitutas que tuvieron lugar en el alojamiento pagado por el gobierno de un agente especial, porque el agente especial había recibido cuatro cartas de queja de parte de la gerencia del edificio”. No obstante, afirman los investigadores, la Oficina de Responsabilidad Profesional de la DEA no fue notificada.
En otro caso mencionado por los investigadores, los agentes "no reportaron a su debido tiempo alegaciones de que un miembro de la policía federal de Estados Unidos había estado buscando el servicio de prostitutas durante una misión de extradición en Bangkok, Tailandia”.
"Cada vez que agentes del Departamento de Estado de EEUU trataron de ponerse en contacto con él”, reportaron los investigadores de la OIG, "dos mujeres con fuerte acento extranjero respondían el teléfono y decían que el (agente federal) no podía ser molestado. Un investigador local del Departamento de Estado habló con una de las mujeres en tailandés, y ella confirmó ser una prostituta”.
El Departamento de Justicia, en su respuesta formal, afirmó que "desarrollará pautas que comuniquen las expectativas del Departamento con respecto a buscar el servicio de prostitutas en jurisdicciones extranjeras aun cuando esa conducta sea legal o tolerada en dichas jurisdicciones, y asegurar que las listas de infracciones por parte de los agentes incluyan lenguaje que prohíba dicha conducta”.



