Muere en el estado de Washington el primer paciente por coronavirus en EE.UU.
Una mujer falleció este sábado en Estados Unidos debido a las complicaciones causadas por el coronavirus, informó el presidente Donald Trump en una conferencia de prensa sobre el que es el primer deceso por esta enfermedad en América.
Trump indicó que se trataba de una "mujer maravillosa, paciente de alto riesgo, de unos 50 años", aunque no reveló más detalles sobre esta persona fallecida en Washington, donde precisamente se diagnosticó el primer caso de coronavirus en EE.UU. el pasado 21 de enero.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y de las autoridades de salud de Washington tienen previsto ofrecer sendas conferencias de prensa para hablar de este fallecimiento y los casos revelados en las últimas horas.
En la noche de este viernes, los CDC informaron de cuatro posibles nuevos casos de coronavirus COVID-19 en EE.UU., dos de los cuales en el estado de Washington, otro en Oregón y otro en California.
Los cuatro casos figuran todavía como "posible positivo" a la espera de un nuevo análisis, aunque se trata a los pacientes como si fueran casos confirmados, indicaron los CDC.
El gobernador de Washington, Jay Inslee, emitió un comunicado en el que asegura que es un día "triste" y que están trabajando para que llegue el momento "en el que nadie muera por este virus".
En este sentido, dijo que están reforzando la "preparación y respuesta" y se comprometió a mantener a los habitantes de su estado "saludables, seguros e informados".
Esta es la primera muerte en EE.UU., donde, si se suman los casos probables anunciados anoche, hay 66 personas que fueron contagiadas por este virus.
Un buen número de los primeros pacientes contagiados se recuperaron, incluido el del estado de Washington que se dio a conocer en enero.
Trump nombró a su vicepresidente, Mike Pence, máximo responsable de las operaciones para controlar la expansión del virus, y el Congreso ha prometido un paquete de 1.500 millones de dólares para afrontar la situación sanitaria.
Aumentan a cuatro los casos de coronavirus de origen desconocido en EE.UU.
Los cuatro casos, anunciados por las autoridades estatales de salud pública, se encuentran en California, Oregón y dos en el estado de Washington, todos ellos en la costa oeste del país.
A excepción de uno de los casos en Washington, donde se diagnosticó el primer caso de coronavirus en EE.UU. el pasado 21 de enero, se trata de contagios de origen desconocido, pues los pacientes no habían viajado fuera del país ni estado en contacto con otras personas que se supiera padecieran la dolencia.
El cuarto caso puede que esté relacionado con los viajes, indicaron los CDC.
Uno de los "presuntos positivos" anunciados por funcionarios de salud de Washington incluyen a un estudiante de secundaria y una mujer de unos 50 años que había regresado recientemente de un viaje a Corea del Sur, donde, según autoridades del país asiático se han registrado 3.150 casos y 17 muertes.
Los tres casos de los que se desconoce la fuente de infección vienen a sumarse a uno anterior que se anunció en California el pasado 26 de febrero.
Los cuatro pacientes dieron positivo para el virus que causa COVID-19 en sus respectivos estados utilizando una prueba de laboratorio desarrollada por los CDC y se está a la espera de nuevo análisis, aunque se trata a los pacientes como si fueran casos confirmados, indicó la agencia sanitaria estadounidense.
Estos cuatro casos elevan a 19 el número total de casos de COVID-19 detectados a través del sistema de salud pública de EE.UU.
A ellos hay que sumar tres personas que fueron trasladas a EE.UU. tras dar positivo en China y 44 más que estaban a bordo del crucero Diamond Princess, que estuvo anclado en Japón y que fueron repatriadas al país la pasada semana tras desembarcar del buque.
En Estados Unidos no se ha registrado hasta el momento ninguna víctima mortal por el COVID-19, y un buen número de los primeros pacientes contagiados se recuperaron por completo y pudieron regresar a sus casas tras estar ingresados durante días en el hospital.
El gobierno federal ha estado trabajando estrechamente con socios estatales, locales, tribales y territoriales, así como con socios de salud pública, para responder a esta amenaza a la salud pública. Se han realizado esfuerzos agresivos sin precedentes para contener la propagación y mitigar el impacto de este virus.
"El gobierno federal continuará respondiendo agresivamente a esta situación en rápida evolución", afirmaron los CDC, que agregaron que llevan "semanas" preparándose parala detección de casos adicionales de propagación de COVID-19 de persona a persona.
Sin embargo, esta agencia federal ha recibido críticas por la escasez de kits de pruebas de latobatorio disponibles y la dudosa fiabilidad de sus resultados.
La directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los CDC, Nancy Messonnier, reconoció que las cosas "no han ido tan bien" como les hubiera gustado" y repartió culpas con la compañía fabricante de los kits.
El presidente del país, Donald Trump, ha nombrado a su vicepresidente, Mike Pence, máximo responsable de las operaciones para controlar la expansión del virus, y el Congreso ha prometido un paquete de 1.500 millones de dólares para afrontar la situación sanitaria.
EFE



