Marcha Rosada en el RUM
El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) dio muestra del valor de la solidaridad de forma multitudinaria durante la segunda edición de la Marcha Rosada que se celebró en el campus con motivo del mes de la concienciación del cáncer de seno, así como la importancia de su prevención y detección temprana.
Comprometidos, desde el ámbito educativo, con aportar al conocimiento sobre esta enfermedad, alrededor de 2,800 estudiantes, empleados, profesores, invitados, sobrevivientes e integrantes de la comunidad caminaron para dar muestra de su apoyo a la causa. La cifra fue estimada por la Sociedad Americana contra el Cáncer (SAC) que este año estrenó, junto al Recinto, el lema Sigue mis pasos.
Superado el número de participantes de la primera jornada, el RUM también logró sobrepasar la cantidad de su donativo a esa entidad, que en esta ocasión ascendió a $ 38 mil, como resultado de la campaña de recaudación de fondos, en su mayoría provenientes de lo recolectado al adquirir la camiseta emblemática en su edición especial con la huella colegial.
La doctora Gladys González, catedrática de Ciencias Agrícolas y coordinadora del Comité de la Marcha Rosada, acompañada por el rector del RUM, doctor John Fernández Van Cleve, hicieron entrega del cheque a Juan Carlos Mejías, director ejecutivo de la Unidad del Oeste de la SAC.
"Hay esperanza porque un alto porcentaje de las mujeres diagnosticadas sobrevivimos la enfermedad. Además, los resultados de investigaciones que han sido posible en alguna medida por las donaciones que personas como ustedes hacen a la Sociedad, nos permiten afirmar que hay muchas formas de disminuir el riesgo, que hay estrategias para prevenir, que la detección temprana salva vidas”, observó la doctora González, quien también es sobreviviente.
Por su parte, el rector Fernández Van Cleve, aprovechó su mensaje para agradecer su participación a todos los caminantes y al Comité organizador que logró involucrar a una gran cantidad de colegiales.
"Es necesario estar presentes, esto es una enfermedad que ataca, que no tiene compasión, ni barreras. Estamos hablando de hijas, madres, esposas, sobrinas, abuelas, y es importante que se pueda levantar la conciencia para que se pueda erradicar lo más pronto posible, para poder tener una cura de la forma más eficiente”, reiteró.
Luego, encabezados por las agrupaciones del Departamento de Banda y Orquesta colegial, la Banda de Marcha y las Abanderadas, se movió la multitud desde la Avenida Las Palmeras hasta la Antigua Pista Atlética. Alrededor de 44 comparsas representaron a los departamentos académicos, oficinas administrativas, entidades invitadas y organizaciones estudiantiles.
Al finalizar el recorrido, los caminantes formaron una inmensa huella de Tarzán, la mascota colegial, dibujada sobre el campo de la pista como recuerdo de la jornada y como símbolo de la contribución del Recinto.
"La huella que se hizo fue masiva, mucho más grande que la del año pasado. Nos sentimos felices, porque estamos contribuyendo a que la Sociedad a su vez pueda usar los fondos que nosotros recaudamos para hacer investigación y ver si al fin podemos decir ‘no más cáncer del seno’ ”, puntualizó la doctora González.
Coincidió el director de la Unidad Oeste de la SAC, quien agradeció el esfuerzo de la comunidad universitaria por mostrar su compromiso y respaldo.
"Es importante que ustedes sepan que cada camisa adquirida ha de convertirse en una mamografía para una mujer que no tiene los recursos y eso puede ser determinante. Ustedes lo que han hecho, con el donativo que están dando, es salvar vidas”, manifestó Mejías.



