Arzobispo metropolitano pide calma en manifestaciones del primero de mayo
El arzobispo metropolitano de San Juan, Monseñor Roberto Octavio González Nieves, pidió el martes, calma a los manifestantes que se darán cita el Día Internacional de los Trabajadores.
"Creo que la situación de los obreros y obreras también requiere algo más que una manifestación cada primero de mayo, requiere un sostenido análisis y diálogo, pues como sabemos las situaciones económicas de Puerto Rico están cambiando, la salud fiscal del estado está deteriorado, enfrentamos una deuda pública insostenible que hay que pagar parte de ella, además, tenemos un ente de supervisión federal que tiene la autoridad en ley para dictar pautas sobre el presupuesto del gobierno, el gasto público e incluso, beneficios de empleados.
Bajo ese escenario, la lucha de los obreros y obreras tanto como las acciones del gobierno deben buscar nuevas avenidas de diálogo, de entendimiento, pensando siembre en la realidad económica de Puerto Rico, en la razonabilidad de los reclamos y en la transparencia gubernamental”, manifestó González Nieves en declaraciones escritas.
"Es muy triste recordar las imágenes y las fotos de los actos de violencia que ocurrieron luego de finalizadas las protestas del 1 de mayo de 2018 y 2017. Destruir propiedades, lanzar piedras a personas y a policías, nunca deben ser expresiones públicas de protesta. Esas imágenes violentas afectan cualquier éxito de las manifestaciones mismas. De igual manera, el uso excesivo, injustificado, desproporcional de la fuerza policiaca no deben ser la forma en que se cumple con el deber de proteger vidas y propiedades”, añadió.
Del mismo modo, el arzobispo metropolitano de San Juan hizo un llamado a "vencer la tentación de incurrir en insultos por parte de algunos manifestantes o infiltrados. A vencer la tentación del vandalismo o del obstruccionismo de vías públicas, hospitales aeropuertos; A vencer la tentación de la cultura del lanzamiento de piedras, de las capuchas, del gas pimienta, del macaneo, de los empujones; Vencer la tentación de agredir a periodistas, camarógrafos, comerciantes y personas inocentes; A vencer la tentación de la confrontación, de pensar que una manifestación es un acto contra el gobierno o de que la presencia de los policías es un acto de intimidación contra los manifestantes; Vencer la tentación de tener un sindicalismo más dado al partidismo político que a las causas de los trabajadores. Ni las iglesias, ni los sindicatos, debemos responder a partidos políticos porque perdemos nuestra independencia en el actuar. Vencer la tentación de aprovecharse de las causas de los trabajadores para el oportunismo político; y vencer la tentación de ignorar el reclamo de los trabajadores debido a una escasa participación, a actos de violencias o la diferencia de criterios entre ellos”.
"Aquí no se trata de una manifestación de puertorriqueños contra puertorriqueños, sino de una expresión de un pueblo a un gobierno, a una Junta para que escuche sus reclamos, los evalúe, los atienda dentro de las posibilidades presupuestarias y actúe siempre lo más justo posible. Debemos reconocer que el gobierno ha sido firme en defender los empleos y los retiros, aunque en otras áreas reconocemos que se han afectado beneficios a empleados, pero no hay nada que el diálogo y la buena fe puedan solucionar”, señaló.
Asimismo, González Nieves invitó a los sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos y al pueblo santo de Dios a orar por nuestros trabajadores, por sus derechos, a orar por unas manifestaciones pacíficas.
CN



