Gritos solidarios con la marcha silenciosa de estudiantes de la UPR en el Condado
Gritos de solidaridad y de agradecimiento externaron diversas personas durante la marcha silente que realizaron ayer en el Condado estudiantes huelguistas de la Universidad de Puerto Rico (UPR) para denunciar al gobierno puertorriqueño y la junta de control fiscal impuesta por Estados Unidos.
"Muy bien”, "estamos con ustedes” y "Gracias” fueron algunas de las expresiones que salieron de distintos lugares, frente a los establecimientos de la avenida Ashford, por donde se produjo el mayor recorrido después de salir del Parque de los Caracoles en la avenida Magdalena, en el Condado.
Los manifestantes silentes, algunos con cintas adhesivas sobre sus labios con la inscripción "No nos callarán”, como la que llevaba una joven que se identificó como Adriana o en un determinado momento Mónica Flores, una de las portavoces junto al estudiante de derecho José Samuel Coss.
A lo largo de su recorrido, que contó con una escolta motorizada de la Policía Municipal de San Juan para controlar el tráfico vehicular, los estudiantes del campus de la UPR en Río Piedras se paraban frente a algunos establecimientos comerciales o los hoteles para que las personas pudieran ver los mensajes que portaban.
Una turista preguntó a viva voz en inglés a la empleada de un negocio por qué era la protesta. "En repudio a que el gobierno no procesa a sus propios corruptos”, le respondió la joven sintetizando el gigantesco cartel que encabezaba la marcha silente bajo la interrogante "¿Por qué el gobierno no juzga sus propios crímenes?”
Más adelante, tres personas se pararon y levantaron en alto sus puños en solidaridad con la manifestación de los estudiantes de la universidad pública.
El activista Luis Viera marchó con los estudiantes con una bandera puertorriqueña y un cartel que en inglés que pedía la libertad de Nina, en alusión a la joven Nina Droz, quien se encuentra presa bajo la custodia de las autoridades federales de Estados Unidos.
"Estoy aquí por Nina y por el resto de los estudiantes que se encuentran presos”, dijo Viera a la agencia Inter News Service (INS) al establecer que ante los ojos del gobierno y de la fiscalía federal "todos somos criminales”.
El activista que el encarcelamiento de Nina Droz "es un asunto político porque los actos de violencia que se le quieren atribuir no se comparan con los crímenes del imperio contra el pueblo puertorriqueño ni los que se propone la junta de control fiscal”.
La marcha silente sirvió también para repudiar las medidas legislativas dirigidas a imponer cárcel a quienes repudian las acciones gubernamentales.
"Hay que hacer frente a la criminalización de la lucha del pueblo por una mejor calidad de vida y el bienestar de todos nosotros”, dijo una estudiante que prefirió no ser identificada.
La protesta, que repudia la propuesta de recortar en 512 millones de dólares el presupuesto de la UPR, consiguió sus objetivos a juicio de los portavoces Mónica Flores y José Samuel Coss, ya que se llevó el mensaje al sector turístico, normalmente ajeno a los problemas que pasan en el país y a los visitantes.
Correspondió a Coss el mensaje de cierre en la Ventana al Mar, durante el que expresó la convicción en esta lucha porque de nada vale que ellos terminen ahora su formación académica y que eventualmente la UPR desaparezca dejando huérfanos de una educación de calidad a las próximas generaciones. INS



