Caso de bebé manatí rescatada en Loíza dramatiza la importancia de proteger las especies en peligro de extinción
La bebé manatí que recientemente fue rescatada en un caño tributario del Río Grande de Loíza dramatiza la importancia de proteger las especies en peligro de extinción, señaló la alcaldesa de ese pueblo, Julia Nazario Fuentes.
Gracias a la Red Caribeña de Varamientos y al Centro de Conservación de Manatíes, la criatura está recibiendo todas las atenciones médico-veterinarias que requiere el caso.
En la mañana del martes, la alcaldesa y un equipo de voluntarios y personal municipal visitaron las instalaciones de la entidad, ubicadas en el recinto de Bayamón de la Universidad Interamericana de Puerto Rico para llevar un aporte en la fórmula láctea Elecare, que es la que requiere la manatí de una semana y media de nacida.
"Se rescató a tiempo, y aunque tiene algunas abrasiones en la piel y estaba deshidratada, ya está bajo tratamiento de antibióticos por una infección. ‘Loaiza’, como la bautizamos los loiceños, se está alimentando bien. Entregamos cuatro cajas de seis latas de Elecare, gracias al aporte voluntario de empleados municipales y del comerciante Iván Beauchaump, de los centros WIC de Loíza”, detalló Nazario.
La bebé manatí pesa 50 libras y estará en el Centro durante varios años. Todo depende de cómo vaya evolucionando, pues la meta es devolverla al mar a reencontrarse con los de su especie.
Las aportaciones se hacen mediante ATH Móvil en el 787-400-2783. "Aquí hay gente laborando 24 horas al día y además de manatíes adultos, también atienden a otras especies, como aves marinas y tortugas. Me impactó el caso de una tortuga pejeblanco que perdió una parte de su caparazón y aquí se estableció un plan para cubrir esa zona mientras se regenera de manera natural”, apuntó la alcaldesa. INS



