Universitarios puertorriqueños se solidarizan con protestas en la Universidad de Missouri
El estado de Missouri vuelve a la palestra publica tras convertirse en eje de varios incidentes de racismo que ha movilizado a miles de personas alrededor del mundo. El caso de mayor controversia en meses recientes tiene como protagonista a Peyton Head, presidente de la Asociación de Universitarios de Missouri quien fue víctima de abuso verbal por un estudiante que lo agravio por ser de tez negra mientras este caminaba de regreso a su casa. Head, entonces, despotricó contra el canciller de la universidad en las redes sociales por su inercia en resolver asuntos de índole discriminatorio contra el estudiantado, provocando una movilización de otras entidades y grupos que se solidarizaron con la realidad que enfrentan estudiantes negros en toda la nación.
Ante esto, los universitarios e internos de los programasCórdova y Fernós y Arturo Morales Carrión,expresan su apoyo a los estudiantes y las protestas que se están llevando a cabo en la institución y exhortan a las comunidades universitarias en Puerto Rico a informarse sobre la situación y unirse en esta causa para mostrar su apoyo.
Los alumnos, quienes actualmente completan internados en diversas agencias federales, organismos internacionales y oficinas congresionales en Washington DC, junto con estudiantes de diferentes nacionalidades, decidieron vestir de negro, crear pequeñas pancartas y pintar sus rostros para crear lazos de solidaridad con los universitarios que se encuentran en protesta.
"Ninguna palabra ni ningún acto que vaya en contra de la dignidad de otro ser humano debe ser validado; y mucho menos debe ser ignorado, pues esto representa un aval a esas actuaciones”, expresó María de Lourdes Vaello, estudiante de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Por su parte, el joven Orlando J. Colón Soto opinó que "Como jóvenes universitarios y como entes de transformación social, estamos llamados a informarnos, opinar y actuar contra cualquier acto que promueva cualquier tipo de discrimen. Respetamos y nos solidarizamos con los estudiantes en Missouri y deseamos pronta acción sobre este asunto”.
La Universidad de Missouries uno de los principales centros de educación pos secundaria en el área central este de los Estados Unidos, con una matrícula que sobre pasa 35,000 estudiantes. A pesar que la universidad se vanagloria de su la diversidad cultural y étnica, para el semestre de otoño del 2014, apenas el 7% (2,553) de la matrícula era de etnia negra, mientras que el 77% (27,073) eran blancos.
Missouri ha sido escenario de varios disturbios por razones raciales desde el 2014, que han causado la muerte de múltiples negros como el caso del joven Michael Brown quien fue abaleado por un policía en la ciudad de Ferguson. No obstante, aunque la información sobre la universidad no necesariamente es representativa de una institución racista, los hechos demuestran lo contrario.
Desde el momento que Head narró su experiencia y expresó su indignación en las redes sociales, estudiantes de varias etnias comenzaron a exigirle a la administración universitaria que tomara acción para erradicar cualquier acto de discrimen y culpabilizar a los responsables. Sin embargo, la administración no tomó medidas inmediatas ni efectivas y en solo unos días, se registró un nuevo acto de odio contra otros estudiantes negros luego que unos estudiantes escribieran la esvástica (símbolo nazi) con heces humanas en una pared de una de las residencias de la universidad.
Por otra parte, en un video que se ha circulado en internet, estudiantes le preguntaron al entonces presidente de la universidad, Tim Wolfe, qué pensaba sobre opresión sistemática, a lo que él contestó que esto ocurría porque las personas no creen que tienen igualdad de oportunidades para el éxito. Ante estas expresiones, el estudiante Jonathan Butler comenzó una huelga de hambre, la cual finalizó el pasado 9 de noviembre con la renuncia de Wolfe y del rector R. BowenLoftin. No obstante, las protestas continúan y ya se han unido en solidaridad estudiantes de múltiples universidades a través de los Estados Unidos.
Considerando estos hechos, boricuas desde los Estados Unidos decidieron dar el paso y repudiar cualquier acción racista o discriminatoria.



